Un día decidí escribir un no sé qué, un no sé cuándo ni adonde, ni por qué para que nadie entendiera lo que en realidad sucedía en mi interior. Y eso luego devino en yo sé cómo, yo sé cuándo, yo sé dónde y por qué, pero tampoco supieron desentrañar la verdad.Por eso, publicaré algunos de mis cuentos, relatos y poemas.Y tambien textos de autores que dejaron su impronta... Quizás así puedan entender...
lunes, 29 de noviembre de 2010
Horoscopo
martes, 23 de noviembre de 2010
El amor es un robo -
La poesía de Marechal quizás no es tan conocida como su prosa.
Breve Biografía
Poeta, narrador, dramaturgo y ensayista argentino nacido en Buenos Aires en 1900.
Fue maestro y profesor de enseñanza secundaria y formó parte de la generación que giró en torno de la revista Martín Fierro. En 1926 viajó por primera vez a Europa, donde trabó amistad con importantes intelectuales y pintores españoles y franceses. En 1930, nuevamente en París, escribió los capítulos iniciales de «Adán Buenosayres».
A su primer libro de poemas, «Los Aguiluchos» 1922 le siguieron: «Días como flechas» 1926, «Odas para el hombre y la mujer» 1929, «Laberinto de amor» 1936, «Cinco poemas australes» 1937, «El Centauro» 1940, «Cantos a Sophía» en 1940, «Canto de San Martín» 1950, «Heptamerón» 1966, «El poema de Robot» 1966 y el «Poema de la Física» (recuperado póstumamente). Al fallecer en 1970, estaba escribiendo la novela «El empresario del caos».© http://amediavoz.com/marechal.htm
domingo, 18 de abril de 2010
Poema XII - Oliverio Girondo
Se miran, se presienten, se desean,
se acarician, se besan, se desnudan,
se respiran, se acuestan, se olfatean,
se penetran, se chupan, se demudan,
se adormecen, despiertan, se iluminan,
se codician, se palpan, se fascinan,
se mastican, se gustan, se babean,
se confunden, se acoplan, se disgregan,
se aletargan, fallecen, se reintegran,
se distienden, se enarcan, se menean,
se retuercen, se estiran, se caldean,
se estrangunlan, se aprietan, se estremecen,
se tantean, se juntan, desfallecen,
se repelen, se enervan, se apetecen,
se acometen, se enlazan, se entrechocan,
se agazapan, se apresan, se dislocan,
se perforan, se incrustan, se acribillan,
se remachan, se injertan, se atornillan,
se desmayan, reviven, resplandecen,
se contemplan, se inflaman, se enloquecen,
se derriten, se sueldan, se calcinan,
se desgarran, se muerden, se asesinan,
resucitan, se buscan, se refriegan,
se rehúyen, se evaden y se entregan.
Entre su obra poética se encuentra: "Veinte poemas para ser leídos en el tranvía" (1922), Calcomanías (1925), Espantapájaros del año 1932, Interlunio (1937), Persuasión de los días (1942), Nuestro campo (1946). Cabe mencionar que sus poemas fueron leídos en la película "El Lado Oscuro del Corazón", en la cual también participó Mario Benedetti. Oliverio Murió en el año 1967.
Texto de (http://www.los-poetas.com/e/giro.htm)
viernes, 26 de febrero de 2010
Definición del amor - Francisco de Quevedo
Es hielo abrasador, es fuego helado,
Es un descuido que nos da cuidado,
Es una libertad encarcelada,
Este es el niño Amor, éste es tu abismo.
Francisco de Quevedo
Siguiendo a la corte, en 1606 se instaló en Madrid, donde continuó los estudios de teología e inició su relación con el duque de Osuna, a quien Francisco de Quevedo dedicó sus traducciones de Anacreonte, autor hasta entonces nunca vertido al español.
En 1613 Quevedo acompañó al duque a Sicilia como secretario de Estado, y participó como agente secreto en peligrosas intrigas diplomáticas entre las repúblicas italianas. De regreso en España, en 1616 recibió el hábito de caballero de la Orden de Santiago. Acusado, parece que falsamente, de haber participado en la conjuración de Venecia, sufrió una circunstancial caída en desgracia, a la par, y como consecuencia, de la caída del duque de Osuna (1620); detenido fue condenado a la pena de destierro en su posesión de Torre de Juan Abad (Ciudad Real).
domingo, 21 de febrero de 2010
"Setenta Balcones y ninguna flor"
SETENTA BALCONES Y NINGUNA FLOR
Setenta balcones hay en esta casa,
La piedra desnuda de tristeza agobia,
¿Ninguno desea ver tras los cristales
Si no aman las plantas no amarán el ave,
¡Setenta balcones y ninguna flor!
Baldomero Fernándes Moreno
Esta es una de las primeras poesías que oí en mi infancia, recitada por mi hermana. La imagen de la foto es la del edificio de departamentos que se cree fué la inspiración del poeta. Aunque últimamente hay controversia sobre ese tema y se cita otro edificio que está en el barrio de Flores.
Baldomero Fernández Moreno nació el 15 de septiembre en Buenos Aires, Argentina en 1886. Poeta argentino, considerado uno de los más importantes exponentes de la corriente o tendencia denominada sencillismo. Hijo de padres españoles, vivió unos años en España, donde estudió Humanidades. En 1899 regresó a Argentina e inició un lento aprendizaje literario, a la vez que avanzó y concluyó sus estudios de Medicina, profesión que ejerció en paralelo a su vocación poética. Fue colaborador en periódicos y revistas, obtuvo el Premio Nacional y el Municipal de Literatura y fue miembro de la Academia Argentina de Letras.
Fernández Moreno dio su propia versión de una poesía ciudadana y porteña; con su primer libro, Las iniciales del misal (1915), obra ya madura, señaló un alejamiento de las características más ostentosas del modernismo a favor de una lírica llana, realista, sin patetismo ni delectación metafórica, lo que se denominó sencillismo. Éste, logrado por la disciplina que se impuso, le dio un curioso aire clásico en la forma y de modernidad en la inquietud espiritual que transmitía su contenido.
El sencillismo no puede ser entendido como un movimiento literario en el sentido tradicional del término, aun cuando otros escritores, como Alfredo Bufano, Pedro Herreros y Miguel Camino, hayan seguido y profundizado esta tendencia poética. En líneas generales, el sencillismo es una forma de observar y apreciar la realidad en las cosas cotidianas y sencillas, sustrayéndolas al intento de profundizar en aspectos abstractos y utilizando un lenguaje sin florilegios eruditos. La crítica literaria ha destacado el hallazgo por parte de Fernández Moreno de un camino auténtico y propio dentro de la poesía argentina, con una inflexión singular y espontánea.
Fallece en 1950 en su ciudad natal, Buenos Aires, Argentina.
jueves, 10 de diciembre de 2009
El Pasado - de Jorge Luis Borges
Todo era fácil, nos parece ahora,
en el plástico ayer irrevocable:
Sócrates que apurada la cicuta,
discurre sobre el alma y su camino
mientras la muerte azul le va subiendo
desde los pies helados; la implacable
espada que retumba en la balanza;
Roma, que impone el numeroso hexámetro
al obstinado mármol de esa lengua
Que manejamos hoy despedazada;
los piratas de Hengist que atraviesan
a remo el temerario Mar del Norte
y con las fuertes manos y el coraje
fundan un reino que será el Imperio;
el rey sajón que ofrece al rey noruego
los siete pies de tierra y que ejecuta,
antes que el sol decline, la promesa
en la batalla de hombres; los jinetes
del desierto, que cubren el Oriente
y amenazan las cúpulas de Rusia;
un persa que refiere la primera
de las Mil y Una Noches y no sabe
que inicia un libro que los largos siglos
de las generaciones ulteriores
no entregarán al silencioso olvido;
Snorri que salva en su perdida Thule,
a la luz de crepúsculos morosos
o en la noche propicia a la memoria,
las letras y los dioses de Germania;
el joven Schopenhauer, que descubre
el plano general del universo;
Whitman, que en una redacción de Brooklin,
entre el olor a tinta y a tabaco,
toma y no dice a nadie la infinita
resolución de ser todos los hombres
y de escribir un libro que sea todos;
Arredondo, que mata a Idiarte Borda
en la mañana de Montevideo
y se da a la justicia declarando
que ha obrado solo y que no tiene cómplices;
el soldado que muere en Normandía,
el soldado que muere en Galilea.
Esas cosas pudieron no haber sido.
Casi no fueron. Las imaginamos
en un fatal ayer inevitable.
No hay otro tiempo que el ahora, este ápice
del ya será y del fue, de aquel instante
en que la gota cae en la clepsidra.
El ilusorio ayer es un recinto
de figuras inmóviles de cera
o de reminiscencias literarias
que el tiempo irá perdiendo en sus espejos.
Erico el Rojo, Carlos Doce, Breno
y esa tarde inasible que fue tuya
son en su eternidad, no en la memoria.
viernes, 20 de noviembre de 2009
Casas Cuadradas - Alfonsina Storni
Este poema de Alfonsina fué escrito en 1920.
No quise ilustrarlo con casas de aquellos años, pues preferí imàgenes que muestren y demuestren que hemos llegado al epítome de lo que ella describe.
¿Es que, realmente, tendremos el alma cuadrada?
martes, 10 de noviembre de 2009
Ojos
domingo, 1 de noviembre de 2009
"La pantera" Jorge Luis Borges
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